Ángela Coman y su familia estaban disfrutando del sol y de las playas de San Bernardo, cuando sonó su celular. Desde Tafí Viejo, donde la docente tiene su casa, no llegaban buenas noticias. "Ángela -le dijo su padre-, les entraron a robar".

Adelantar el regreso sólo le sirvió a la mujer para confirmar lo que le habían dicho. "Nos llevaron electrodomésticos, ropa, un juego de cubiertos de plata que nunca habíamos utilizado... hasta los ahorros que tenía mi hijo en una alcancía. No sé cuántos miles de pesos vamos a tener que gastar para comprar todo eso de nuevo. Habíamos tomado varios recaudos antes de salir, por eso no entendemos cómo puede ser que los ladrones hayan podido entrar con tanta facilidad y por la puerta de adelante", dijo, indignada, la docente.

Según expertos, durante el verano se multiplica el número de robos a casas sin moradores, conocidos en la jerga de los delincuentes como "escruches". Y ciudades como Yerba Buena y Tafí Viejo son algunas de los blancos favoritos de los ladrones.

"Los ?escruchantes? hacen un trabajo previo, por lo general. Miran el estado de la casa, si la vereda está sucia, si las luces están encendidas cuando es de día o apagadas de noche, si hay correo acumulado bajo la puerta. Por eso, más allá de que nosotros realizamos recorridos preventivos, también sirve mucho que el vecino tome precauciones para evitar esto", indicó el comisario Sergio Nieto, jefe de la Brigada Norte.

El recambio

La Policía no tiene números aún sobre la cantidad de casos que se registraron este verano. Pero cada vez que se produce el recambio turístico, se suelen recibir denuncias por hechos de estas características.

En algunos casos, como el de Coman y su familia, los veraneantes deciden interrumpir el descanso para comenzar con los trámites legales.

"Creemos que el robo fue el viernes, pero no estamos seguros. Nos avisaron nuestros familiares y llegamos hoy (por ayer) a la madrugada. Todavía no sabemos con certeza qué falta. Vimos que no está el reproductor de DVD, la computadora, el monitor, la impresora, un radiograbador, herramientas, un equipo para hacer gimnasia, tres valijas que llenaron con ropa... no quedaron ni las sábanas", se lamentó la mujer. Incluso, dijo, los delincuentes habían preparado dos televisores y otros bienes para llevárselos. "Gracias a Dios, parece que vieron a mis familiares cuando estos llegaban a la casa, y se fueron por los fondos. En el patio de atrás encontramos una ojota chica, talle 36, así que creemos que quienes nos robaron eran muchachitos", conjeturó.

Mal trago

Según dijo, no tuvo tiempo de pasar el mal trago cuando comenzó a renegar por otras cuestiones. "Nosotros no queríamos volvernos, pero tuvimos que hacerlo para que nos recibieran la denuncia. Mis familiares llamaban a los policías, pero la verdad que no nos dieron soluciones. Incluso, hace un rato pedí que alguien viniera a acompañarnos, porque estamos con miedo y tenemos la cerradura destrozada, pero nos respondieron que no tenían personal. Realmente, no se entiende", disparó.

Recomendaciones

Como muchos tucumanos salen de vacaciones en febrero, los policías saben que no pueden relajarse en la vigilancia de viviendas deshabitadas. Además, los expertos consideran que los "escruches" son delitos muy difíciles de prevenir, pues los delincuentes realizan un estudio previo y planifican el golpe paso a paso. "La clave está en que las personas eviten demostrar que su casa está sin moradores. Por ejemplo, se le puede entregar la llave a un familiar o vecino de confianza para que se dé una vuelta todos los días. Todo lo que la persona pueda hacer es útil", aconsejó el comisario Nieto.